Trabajo remoto:

La nueva revolución laboral

El desarrollo de la tecnología, la amplia penetración de los aparatos móviles y una mayor democratización del wi-fi han ido modificando el paisaje laboral de los últimos tiempos.  Es más que consentir a los “millennials”, se trata de adaptarse al denominado trabajo remoto o teletrabajo, que poco a poco ha ido ganando espacio y adherentes en forma global.

Si bien ésta es una práctica que comenzó a fines de los años 70 en EE.UU., es ahora cuando estamos viviendo su mayor auge y la verdad es que sigue (en 10 años ha aumentado un 115%). Esto se debe en parte a la penetración de la tecnología en el mundo laboral y a un cambio de mentalidad y actitud de las personas, que ha creado la demanda para trabajar en forma flexible y dinámica.

Los beneficios de esta nueva plataforma de trabajo son múltiples: mayor conciliación entre la vida personal y laboral del trabajador, mayor flexibilidad y movilidad, disminución en los costos y tiempos de traslado y la posibilidad de elegir desde dónde se quiere trabajar, lo que finalmente redunda en un colaborador menos estresado y por ende, más feliz.

Por otro lado, los desafíos que esta modalidad trae son lograr que el trabajador mantenga su nivel de compromiso y motivación con la empresa, así como velar para que su nivel de sociabilidad no decaiga a términos preocupantes.

El mundo empresarial está poniéndose a tono con estos cambios. Sin ir más lejos y en uno de nuestros países vecinos, como Brasil, el 50% de los colaboradores realiza trabajo remoto un promedio de 2.5 días a la semana, mientras que en México esta cifra se eleva a un 63%. La pregunta que cabe hacerse es, ¿dónde trabajan?

La mayoría concuerda en que hacerlo desde el hogar es la última de las opciones, debido al ruido y las distracciones que pueden perturbar la productividad. Además, al hacerlo desde casa se incrementan los gastos de luz, agua e internet entre otras cosas, activos que en la antigua modalidad eran costeados por el empleador.

Sin embargo, trabajar cerca de casa en un espacio profesional -creado y ambientado especialmente para ello- es lo que se proyecta como el sitio ideal, permitiendo a los trabajadores estar más tiempo con su familia y seres queridos, disminuyendo los tiempos de traslado y posibilitando el tener más momentos de relajación, lo que inevitablemente lleva a una mejora de la productividad.

El desafío ya está planteado. Dentro de los próximos años, la fuerza de trabajo está destinada a cambiar radicalmente lo que conocemos como el lugar de trabajo. El número cada vez mayor de trabajadores part-time, contratistas y free lance transformará la demanda por oficinas espaciosas en algo cada vez menos usual y en cambio, las oficinas virtuales, business center, los arriendos de espacios flexibles y profesionales por horas, los co-working y business lounge serán quienes reemplacen, probablemente y en forma definitiva, lo que hoy conocemos como oficina. Los dados ya están echados.