Cuando el patrimonio de una sola familia es considerable y posee negocios e inversiones que generan rendimientos, es necesario un organismo encargado de gestionarlos. La family office es un concepto que inició John D. Rockefeller desde el siglo XIX para administrar su capital, pero ha mostrado un incremento considerable en los últimos diez años.

En la actualidad, se calcula que existen unas 10,000 oficinas familiares en el mundo que realizan transacciones que antes estaban reservadas a grandes compañías. 

Funciones principales de una family office

Las funciones de una family office van desde tareas cotidianas como el pago de facturas, contratación de seguros o planificación de un viaje, hasta administración y control de rendimiento de activos, asesoría, planificación y puesta en marcha de proyectos especiales para la familia.

Las empresas que ofrecen servicios de family office suelen brindar soluciones personalizadas que se ajustan a las necesidades y objetivos de sus clientes, para ello, evalúan el perfil de riesgo familiar, seleccionan activos de inversión que les generen mayor rentabilidad y llevan un control del rendimiento.

Mientras varias de estas empresas se concentran en la gestión del patrimonio de una sola familia, muchas otras manejan un sistema multifamiliar, es decir, que llevan las cuentas de varias familias.

¿Por qué elegir una oficina amoblada para una family office?

  • Reducción de gastos

The Global Family Office Report 2018 destacó que el 46% de las oficinas familiares se inclinan por inversiones alternativas, en busca de mayor diversificación y rendimientos. 

Este tipo de inversiones son menos volátiles, pero de mayor riesgo y menor liquidez, por lo que se debe ser cauteloso con las obligaciones a corto plazo, por ejemplo, el pago de la renta y servicios del espacio de trabajo.

Una oficina amoblada no requiere gastos de adquisición e instalación de mobiliario y equipo. Estos espacios cuentan con la infraestructura necesaria para iniciar operaciones de inmediato. Los servicios y gastos de administración están incluidos, por lo que no se requiere de capital extra para imprevistos, como la reparación de equipo o desperfectos del inmueble.

  • Mayor flexibilidad

La actividad de una family office varía de acuerdo con el tipo de proyectos que se lleven a cabo, por esta razón, se requiere de un espacio de trabajo con posibilidad de expandirse o contraerse según se requiera. 

La renta de una oficina amoblada tiene contratos flexibles que permiten incluir el número de espacios privados, salas de juntas o estaciones de trabajo que se requieran según las necesidades del momento.

En el futuro, las empresas que ofrecen servicios de family office, ya sea unifamiliar y multifamiliar, deberán estar preparadas para ajustarse a las necesidades que se presenten con el desarrollo de las nuevas tecnologías, por ejemplo, en materia de ciberseguridad. 

Una oficina amoblada ofrece la apertura para que estas empresas adapten su cartera de servicios de acuerdo con las exigencias futuras del mercado y de sus clientes.