Durante los últimos años, los departamentos de Recursos Humanos y las empresas en general han empezado a preocuparse por la experiencia del empleado en relación a su entorno laboral. Son cada vez más conscientes de que este espacio influye directamente en la captación y retención de talento, el compromiso de los colaboradores y sus niveles de productividad e inspiración.

La importancia de la organización de los espacios

En el diseño de dichas experiencias de los empleados, la organización de los espacios de trabajo juega un papel fundamental y beneficia notablemente la empresa en múltiples áreas.

El bienestar de los trabajadores está estrechamente relacionado con su productividad y rendimiento, y el entorno donde se desenvuelven es uno de los factores que determina los niveles de satisfacción. Los colaboradores que disfrutan su espacio laboral son más comprometidos, productivos y saludables.

Una investigación de Steelcase sobre ‘el compromiso en el lugar del trabajo alrededor del mundo’ encontró que la satisfacción con el espacio laboral se correlaciona directamente con el compromiso del personal. Los empleados más satisfechos con su trabajo son los mismos que se sienten bien en el entorno físico donde se desenvuelven como empleados.

Los espacios de trabajo potencian la innovación y la creatividad

La mayoría de la innovación y la creatividad ocurre al interior de las organizaciones, propiciada por grupos de empleados que colaboran entre sí y comparten ideas y conceptos. Por eso el diseño de los espacios de trabajo influye notablemente en la capacidad de una empresa para innovar.

Es así como la innovación está ligada a la colaboración. Un entorno informal con pocos espacios individuales aislados y un mayor énfasis en las oficinas compartidas y las áreas comunes y de encuentro grupal, sin duda estimula una cultura colaborativa que impulsa la creatividad y la generación de ideas innovadoras.

En una empresa con cultura de creación, los espacios se caracterizan por ser abiertos, versátiles y con diseños en los que la psicología del color esta presente. Algunos expertos en el tema sugieren, por ejemplo, que el rojo y el naranja en pequeñas cantidades generan un ambiente energético; mientras que el amarillo y los acentos brillantes producen en las personas una sensación de felicidad.

Las organizaciones pueden diseñar sus lugares de trabajo como catalizadores para el cambio, fomentar la eficiencia y la creatividad e inspirar a los empleados a realizar mejor las tareas para las que fueron contratados.

Los entornos físicos de trabajo deben generar ambientes donde los colaboradores deseen estar, oficinas compartidas que potencien sus energías y su deseo de interactuar entre sí y producir conocimiento útil para las organizaciones.

Por lo tanto, al evaluar una oficina para arriendo es importante que se considere un espacio creativo que potencie el compromiso de los empleados, mejore su bienestar e incentive ideas innovadoras que ayuden al crecimiento de la compañía.