El Internet de las cosas, o IoT (por sus siglas en inglés) se ha masificado en los últimos años, llegando a productos de consumo masivo como relojes, refrigeradores o hasta zapatillas. Sin embargo, su utilidad va mucho más allá de los objetos de uso cotidiano, ya que la tecnología se ha integrado ha mercados como el arriendo de oficinas amobladas con el fin de optimizar sus procesos.

¿Qué es el internet de las cosas?

En su definición más amplia, es el avance tecnológico que permite conectar objetos de uso diario a internet. De esta forma, sus usuarios pueden manipularlos de forma remota a través de sus smartphones u otros dispositivos para gestionarlos y aprovechar sus beneficios.

Si bien en algunos casos estos objetos son simplemente novedades, el objetivo del Internet de las Cosas es entregarle control absoluto al usuario, así como autonomía al objeto, según haga falta.

Internet de las cosas en las oficinas

Así como en el hogar sirve para facilitar la vida, en el trabajo está pensado para mejorar el bienestar de las personas, facilitando tareas diarias y, por tanto, potenciando su productividad.

La rama más provechosa del internet de las cosas en las oficinas busca la recopilación de datos constante a través de la hiperconectividad, con el fin de generar cambios a gran escala que mejoren la eficiencia de las empresas.

La evolución del internet de las cosas

A pesar de que el término fue dado a conocer por primera vez el año 2009, las oficinas hiperconectadas con el fin de mejorar la eficiencia existen desde los años noventa.

En ese entonces las oficinas más vanguardistas ya conectaban a internet sus sistemas de calefacción o aires acondicionados para regular la temperatura de forma automática. Así fue como comprobaron sus dos beneficios principales: ahorro energético, pues solo se activaba cuando era necesario, y mayor eficiencia de los trabajadores, ya que se sentían más a gusto, sin preocuparse del frío o del calor.

De forma similar, el control de acceso digitalizado es otro mecanismo que apareció en una forma más primitiva en los años 90’s. Hasta el día de hoy muchas oficinas utilizan un sistema similar de identificaciones (Tarjetas) para permitir la entrada al edificio u al piso a sus empleados. Mediante el internet de las cosas, ahora los trabajadores pueden acceder a través de una App en su propio smartphone, simplificando el proceso al utilizar un objeto que los trabajadores ya tienen en su poder.

Muy cerca de las mejores oficinas a nivel mundial, en Chile, centros de negocios como Andes Center, ofrecen arriendo de oficinas amobladas, una opción mucho más ágil e inmediata a implementar una oficina propia.

Además, la accesibilidad a los espacios de co-working, y la tecnología con la que cuentan, es una alternativa inteligente, puesto que se generan relaciones de valor en un ambiente moderno, enriquecedor y propenso al desarrollo de ideas.

Por lo pronto, para Andes Center, ver como incluir la IOT en cada una de sus oficinas es una proiridad, puesto que el objetivo principal,  tal como se ha mencionado, es otorgar la máxima satisfacción y la mejor perfomance laboral a todos sus clientes.