Los cambios que se experimentan en el estilo de vida y tendencias de consumo, como efecto de las nuevas tecnologías, influyen directamente en los procesos internos de las empresas, y por consiguiente, en los espacios de trabajo. Estos cambios implican nuevas exigencias en el arriendo de oficina, que van desde la distribución estratégica de espacios, hasta la sostenibilidad. ¿Qué tendencias se verán en los próximos años?

Espacios comprometidos con el ambiente

La decisión para un arriendo de oficina estará fuertemente influenciada por el nivel de sostenibilidad del inmueble. De igual manera, los empleados lo considerarán como factor indispensable para elegir trabajar en una empresa.

Así lo afirma el icónico arquitecto británico Norman Foster: “las generaciones futuras serán más exigentes y cuestionarán las acciones que realiza un posible empleador con respecto al cambio climático”.

En las oficinas del futuro se verá más que nunca naturaleza integrada a la arquitectura (espacios abiertos, luz natural, jardines y texturas naturales) y características sostenibles (fuentes de energía renovable, reciclaje de agua, reducción de emisiones de carbono y alimentos de origen local, entre otros).

Lugares confortables

De acuerdo al estudio de Mercer, Global Talent Trends 2018, uno de los factores principales que determinan la satisfacción de los empleados es la posibilidad de un trabajo flexible, para equilibrar la vida laboral y personal.

Una tendencia a futuro es difuminar la línea entre la rigidez de la oficina clásica y la comodidad del hogar, con espacios de trabajo que complementen la vida personal, por ejemplo, al incluir gimnasios, áreas de convivencia y juegos, cocina o incluso habitaciones para tomar una siesta. Servicios dentro de las instalaciones como bancos, lavanderías, guarderías, etc. brindará a los empleados un mejor rendimiento de su tiempo.

Personalización

Los espacios abiertos tan de moda hace algunos años, donde todos los empleados debían compartir la misma área sin muros en un intento por impulsar el trabajo colaborativo, no causaba el mismo efecto en todos los empleados: mientras algunos se sentían cómodos y productivos, a otros más les molestaba el ruido y constantes distractores.

La oficina del futuro será híbrida y flexible, para ajustarse a las necesidades particulares de privacidad y convivencia de cada trabajador. Incluirá espacios adecuados para posiciones que antes no existían, como los científicos de datos o desarrolladores de aplicaciones, mientras se eliminan roles que serán automatizados. 

Impulso a la creatividad

Las oficinas se diseñarán tomando en cuenta cuestiones como el efecto en el organismo de la luz natural, el horario y otros estímulos que influyen en la creatividad y colaboración. Así, se logrará obtener un mayor provecho de las capacidades cognitivas de los trabajadores, por ejemplo, identificando el mejor momento del día para practicar una lluvia de ideas, o el horario en que los trabajadores experimentan una mejor retención para realizar capacitaciones. 

Los espacios de trabajo deberán adaptarse a un mundo en constante evolución tecnológica y a empleados comprometidos con el medio ambiente. La productividad dependerá en gran medida de las comodidades y flexibilidad que ofrezcan los espacios de trabajo.